¿Y si saltas? Clase. El Universal. Jueves 13 de junio 2019

“El miedo es la distancia confortable que pones entre tú y tus sueños”. Roberta Carriles

 

Una de nuestras mayores limitaciones es el miedo, nos atora constantemente y a veces nos paraliza. Pero ¿qué tal que no fuera real, sino más bien un producto de nuestra mente? Ya he dicho en otras ocasiones que la verdadera función del miedo es la de protegernos del peligro, nos ayuda para sobrevivir. Pero sabes bien, que no estoy hablando de esa clase de miedo.

 

Nuestra mente es como una computadora que va almacenando información y la procesa de manera lineal, así que cuando te encuentras ante algo nuevo, tu mente busca en sus archivos algo que se parezca y te da la pauta de lo más cercano que encuentra. Y qué tal cuando no hay nada similar, cuando se trata de algo nuevo. Entonces entra la inseguridad y ese miedo. A ver, cierra los ojos y pon frente a ti algún miedo. ¿Es más grande que tú? Seguramente sí, por eso te aterra. ¿Y si te expandieras como ser más allá de tu cuerpo y pudieras llegar lo más lejos que se te ocurra? Entonces ¿quién es mayor?

 

Cada vez que haces a algo o alguien más importante que tú, te haces pequeñ@ y no encuentras recursos para enfrentarlo. Y cuando te das cuenta de que como ser infinito que eres tu grandeza es mayor, encuentras que puedes cambiarlo todo.

 

Ahora, lo que más resistes es en donde pones toda tu atención, por lo que atraes energía para que eso suceda. ¿Qué tal que estuvieras dispuest@ a que pasara lo peor que te puedes imaginar? (Ojo, que no hablamos de muerte, ese no es el miedo del que estamos hablando). ¿Baja la intensidad? ¡Claro! Ya no te estás resistiendo.

 

Hace algunos años yo tenía pavor de que me corrieran de un trabajo. Desde que me despertaba hasta que me dormía. Dejé de divertirme, la cara me cambió y todas mis decisiones eran por miedo. Resultado: me despidieron. ¿Qué me pasó? Nada, aquí me tienen.

 

Esto sucede porque el miedo atrae miedo, pero si realmente te animas a saltar, te darás cuenta de que solamente así podrás abrirte a nuevas posibilidades en tu vida que no conocías y que incluso son mucho mejores que lo que ya has vivido.

 

¿A qué le temes? ¿De verdad crees que eso es lo peor que te podría pasar? ¿Y qué tal que más bien lo que sientes es más bien una forma de exhaltación que estás confundiendo? Ese “Ay Nanis”, pero nada más.

¿Qué tal que es precisamente la señal de que por ahí vas?  ¿Y si saltas? Recuerda que el Universo SIEMPRE te respalda.

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® En Mi Mejor Version por Roberta Carriles Gibbon