Tranquiliza a tu hámster. Clase. El Universal. Jueves 8 de octubre 2015

“La verdadera paz interior es que a pesar de estar en situaciones difíciles, la calma permanece en nuestro corazón”. Anónimo

 

¿Te has dado cuenta cuántas veces en un día te estresas? Si te quedas atorado en el tráfico, alguien no te da la respuesta que esperas, si estás obsesionado con algo que deseas y eso ocupa tu mente de manera obsesiva gran parte del tiempo…Llega la noche y te sientes totalmente drenado y sin energía. Eso sin contar que pasaste un día pésimo. El problema es que muchas de estas situaciones externas se repiten diariamente y no está en tus manos cambiarlas. ¿Qué calidad de vida te estás dando? Tu cabeza está llena de ideas que se aceleran y se aceleran, como si tuvieras un hámster dando vueltas y cada vez más rápido. Todos estos pensamientos y actitudes dan energía a ese animalito que te trae loco y a veces no puedes ni dormir porque sigue y sigue y sigue sin parar…

¿Cómo tranquilizarlo? Entre las cosas que he aprendido y que pongo en práctica, (o por lo menos lo intento) quiero compartir dos, lo importante es la constancia en la opción que elijas: por lo menos cinco veces diarias.

 

  1. Tomado de Jin Shin Jyutsu, arte japonés de Jiro Murai:

Detecta la situación que te trae la cabeza atascada.

Siéntate sobre tus manos y respira unos minutos, sonríe mientras lo haces. Esto calmará tu mente y poco a poco sentirás que tu pulso empieza a estabilizarse.

Haz esto cuantas veces sea necesario. Incluso es muy bueno antes de dormir. Este método equilibra “cerraduras energéticas” que están bloqueadas y con cada respiración la energía empieza a fluir de manera que sientes un equilibrio en todos tus niveles.

 

  1. Te das cuenta de la situación que te está afectando. Detente un momento. Haz conciencia de lo que está sucediendo aquí y ahora. Escucha tu respiración, los sonidos a tu alrededor, siente la ropa que traes puesta, percibe olores.

Respiras, sueltas, disfrutas el silencio, éste crea espacio y disfrutas de este espacio.

Finalmente descansas al haberte liberado. La mente nos saca del presente y lo que nos causa ansiedad es viajar al pasado o al futuro.

 

Estos ejercicios hacen que recuperes tu vitalidad, alegría y que sanes tu alma. Somos seres integrales y todos nuestros niveles: físico, mental, emocional, energético y espiritual están conectados. Si falla uno, fallan los demás. En la manera en la que logres paz interior, vas a experimentar  una mejor calidad de vida en todos los sentidos. Tal vez tu hámster no estará tan divertido, pero seguramente tú sí.

 

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