Tomar a los padres. Clase. El Universal. Jueves 7 de febrero 2019

“Un hijo sólo puede estar en paz consigo mismo y encontrar su identidad si está en paz con sus padres.” Bert Hellinger

 

Bert Hellinger, creador de la terapia de Constelaciones familiares, nos menciona la importancia de recoocer a nuestros padres biológicos para solucionar los problemas que se presentan en nuestra vida. Habla de la familia como un sistema en el que existe un orden y ciertas reglas, que cuando se rompe se afecta a los miembros.

Independientemente de si una persona fue adoptada, es importante hacer este reconocimiento a los padres biológicos, ya que como él dice, son los dadores de la vida, que es el regalo más grande de todos.  Constantemente nos encontramos con que los hijos hacen un examen a sus padres y parecería que son estos últimos los que tendrían que merecer el lugar y el respeto que les corresponde.

No se trata de aceptarlos, sino de tomarlos tal y como son, con todas sus virtudes y defectos, ya que los mismos padres no eligen lo que le van a transmitir a los hijos y no se hacen padres por una cualidad moral.

En este tipo de trabajo lo que se pretende es que el consultante se dé cuenta de que, le guste o no, él es mitad su madre y mitad su padre y solamente así deja de estar en conflicto con la vida y con las circusntancias.

¿Te ha pasado que lo que más has juzgado de tus padres al final lo acabas repitiendo? El desprecio es lo que hace que te asemejes a ellos.

Hellinger ha visto en sus terapias que quien aprecia a sus padres y los toma en su totalidad, con lo bueno y con lo malo, curiosamente deja fuera las debilidades que ellos pudieran tener.

Te comparto lo que él llama “La oración del amanecer de la vida”:

Querida Mamá / querida mami: La tomo de ti, toda, entera, con lo bueno y lo malo, y la tomo al precio entero que a ti te costó y que a mí me cuesta ahora. La aprovecharé para alegría tuya (y en tu memoria). No habrá sido en vano. La sujeto firmemente y le doy la honra, y, si puedo, la pasaré, como tú lo hiciste. Te tomo como mi madre, y tú puedes tenerme como tu hij@. Tú eres la verdadera para mí ,y yo soy tu verdader@ hij@. Tú eres la grande y yo soy el / la pequeñ@. Tú das, yo tomo. Querida Mamá:
me alegro de que hayas elegido a Papá. Ustedes son los únicos para mí. ¡Sólo ustedes!

Querido Papá / querido papi: La tomo de ti, toda, entera, con lo bueno y lo malo, y la tomo al precio entero que a ti te costó y que a mí me cuesta. La aprovecharé para alegría tuya (y en tu memoria). No habrá sido en vano. La sujeto firmemente y le doy la honra, y, si puedo, la pasaré, como tú lo hiciste. Te tomo como mi padre, y tú puedes tenerme como tu hij@. Tú eres el verdadero para mí, y yo soy tu verdader@ hij@. Tú eres el grande y yo soy el / la pequeñ@. Tú das, yo tomo. Querido Papá: me alegro de que hayas elegido a Mamá. Ustedes son los únicos para mí. ¡Sólo ustedes!

 

 

 

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