¿Somos desechables? Clase. El Universal. Jueves 30 de julio 2015

La comunicación funciona para los que trabajan en ella.” John Powell

 

Afortunadamente vivimos en una época en la que existen muchos medios de comunicación. La tecnología ha avanzado de tal manera que podemos tener contacto en segundos con alguien que está al otro lado del mundo.

 

Y eso es una maravilla, lo que antes tardaba meses o años, ahora se resuelve en un “click”. Sin embargo, con todo y los beneficios que nos traen estas nuevas formas de interacción, también han hecho que se pierda algo muy importante que es el contacto interpersonal.

 

Hacer uso de la tecnología es válido y en este momento podría decirse que indispensable.

 

El problema es cuando confundimos el medio por el cual vamos a transmitir la información. Creo que un buen comunicador es quien sabe cuál es el canal adecuado para cada situación.

 

Hoy me gustaría tratar específicamente los chats. En mi opinión un chat puede funcionar extraordinariamente para notificar algo de manera rápida: “Nos vemos a las 10”. “¿Cómo vas?” y es una forma no invasiva porque la persona que lo recibe, tiene oportunidad de leerlo y contestar después.

 

El otro día platicaba con un amigo acerca de esto y coincidíamos en lo mismo. El tema eran los chats de “ligue”. Entendíamos que el que inicia la conversación es quien tiene intención de platicar. El receptor puede o no estar disponible para seguir la conversación. Si de plano está en un lugar en el que no puede contestar, se queda abierto y más tarde podrá continuar.

 

Para muchas personas que son tímidas, este es un gran invento, ya que pueden acercarse a alguien sin sentirse vulnerables y facilitar el encuentro con en otro.

 

Lo que nos daba entre risa y ganas de llorar, era cómo cada vez las personas somos más desechables. Por ejemplo: alguien inicia una conversación,  el otro contesta y de pronto vuela la mosca y se va sin decir “ni agua va”. El interlocutor ya no entiende nada.  Y un día u horas después, en el mejor de los casos, el que se fue pretende continuar con la plática y ya ha pasado tanto tiempo que se perdió todo el encanto.

 

Mi amigo decía: “es como si estamos en un bar ligando o hablando y de pronto me paro sin decirte nada y te dejo ahí nomás”. ¿Qué es esto? Hasta dónde hemos llegado.

 

Por favor recuerda la próxima vez que estés chateando con alguien, que se trata de otra persona y si ya no puedes continuar con la conversación, por favor sé claro/a y termínala con una frase, rápida, que teclees como, “luego le seguimos, ya me tengo que ir”.

 

Y sobre todo, nunca, pero nunca te confundas y creas que la comunicación por medios electrónicos va a sustituir a la presencial. ¿Sabías que entre el 96 y 97% de los mensajes provienen de la comunicación no verbal? Gestos, movimientos, respiración, y que por más caritas que utilices jamás podrás sustituirlos.

 

 

 

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