¡Sin muletas! Clase. El Universal. Jueves 28 de mayo 2015

"Para adquirir cualquier cosa en el universo físico, debemos renunciar a nuestro apego a ella. Esto no significa que renunciemos a la intención de cumplir nuestro deseo. No renunciamos a la intención ni al deseo; renunciamos al interés por el resultado". Deepak Chopra.

 

El desprenderte de cosas materiales es el punto de partida para lograr la ligereza espiritual y emocional en la que podrías estar atorado. Lo interesante es ponerlo en práctica.

 

El hecho de pensar en “tirar” objetos que para ti han sido importantes en alguna etapa de tu vida, puede darte dolor de estómago. Ese es el mensaje de que precisamente eso es lo que ya te estorba hoy. En un inicio puedes rechazar la idea e inventar historias para justificar por qué debes conservarlos. Pero en el fondo sabes que esto es la resistencia por el apego que les tienes.

 

Así que te invito a dar el paso: haz un invetario mental de todo lo que crees que está de más en tu espacio y manos a la obra. Lo que empezarás como un pequeño ejercicio, evolucionará en una gran práctica. Le darás un sentido totalmente diferente a lo que en otro tiempo llamaste limpieza de tu casa o lugar de trabajo. Si lo haces con conciencia de desprendimiento, los resultados serán impresionantes. Te darás cuenta que no se trata de “tirar” o de llamar al ropavejero a que recoja todo.

 

A cada cosa agradécele el haberte acompañado en una etapa y escoge cuidadosamente a quién se la vas a dar. Empácala e incluso llévasela con cariño a su nuevo dueño. Esto le dará un sentido distinto.

 

En momentos podrá ser doloroso, porque te impresionarás de cómo te aferras y cómo te convences de que algo es indispensable en tu vida cuando en realidad nada lo es.  Se trata de un dolor de pérdida, algo que te guste o no es inherente a la vida, y ese sentimiento pasará y te hará crecer. Te apuesto a que acabarás aceptándolo con gusto, porque al final del día, sabrás que es para bien.

Disfruta el proceso y hazlo a tu ritmo.  Tal vez al principio lo harás de una manera racional, porque sabes que lo nuevo solamente llega cuando se va lo viejo, pero poco a poco lograrás desprenderte aún aceptando que aunque nunca más pudieras volver a tener algo, su tiempo ya ha terminado y por eso hay que despedirlo. Ese es el verdadero desapego: apreciar, agradecer y dejar ir. Te sentirás libre independientemente de lo que venga después.Ya no necesitarás muletas ¡podrás caminar solo!

 

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