¿Roto o sólo descompuesto? Clase. El Universal. Jueves 28 de enero 2016.

“Confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades”. Miguel de Cervantes.

 

En esta época las cosas tienen una vida muy corta y por lo tanto las cambiamos constantemente: los celulares, las computadoras, la moda… Es una realidad que todo está pensado para que sea reemplazado por algo más nuevo o “mejor”.Y tal vez ni lo cuestionamos, por ejemplo, si el coche falla y lo llevamos al taller, la primera sugerencia será cambiar la pieza completa, rara vez se plantea la opción de arreglarla.

 

Esto se refleja también en nuestras interacciones de pareja, amistosas, familiares y laborales. Si algo no está flamante, simplemente lo cambiamos ¡y todo solucionado!

He llegado a la conclusión de que lo que hemos olvidado es el trabajo de mantenimiento. Podemos iniciar algo con mucha fuerza y emoción, pero si algo no sale como lo esperábamos, lo terminamos de tajo.

 

¿Dónde está nuestra capacidad de reparar? ¿De pasar el bache? Las personas que han estado en relaciones a largo plazo (de cualquier tipo) y que vemos felices hoy han tenido que vivir ciertas crisis en algún momento. Las situaciones tienen ciclos, al principio pueden resultar muy emocionantes, después tienen etapas más tranquilas, incluso aburridas y después, pueden volver a estar bien, pero ¿cómo saberlo si no nos quedamos para verlo? Nos dedicamos a sembrar y no vemos la cosecha porque algo nuevo ya “nos está haciendo ojitos”. Damos carpetazo a lo que ya no nos gusta y nos vamos con lo llamativo sin recordar que al rato, el color de rosa también desaparecerá.

 

Creo que lo importante es tener la capacidad de darnos cuenta si en determinada circunstancia algo está roto y no tiene compostura, o simplemente de descompuso y podemos arreglarlo. Claro que esta segunda opción cuesta más trabajo y tal vez por eso se nos facilita más el cambio por lo nuevo.

 

La decisión que cada uno tome es muy personal, solamente me gustaría hacer hincapié en esto: tal vez ya no tenemos desarrollada nuestra capacidad de frustración, de confiar en el tiempo, que todo lo acomoda. Aquí hay un área de oportunidad muy interesante.

 

La próxima vez que sientas que quieras tirar la toalla, cambiar algo por un modelo más nuevo, analiza… Saca tu “caja de herramientas”, tu experiencia, tus conocimientos, tus habilidades y ve si todavía puedes reparar y continuar. Esto sin duda te hará más fuerte.

 

Versión para imprimir Versión para imprimir | Mapa del sitio
® En Mi Mejor Version por Roberta Carriles Gibbon