Pensamiento positivo. Clase. El Universal. Jueves 2 de julio 2015

“Desde el principio nos han dicho que somos un humano tratando de alcanzar una experiencia espiritual, pero es exactamente al revés: somos espíritus viviendo una experiencia humana.” Martha Sánchez Navarro

 

Esta semana he estado poniendo en práctica algo que he escuchado, leído y aprendido de fuentes distintas y me ha funcionado. Todas ellas tienen algo en común: los pensamientos que tuvimos ayer, son los que determinan lo que vivimos en el presente, por lo tanto, nuestro futuro depende de lo que pensemos hoy.

 

El planteamiento que hace Martha Sánchez Navarro me dejó analizando mucho. Y efectivamente, es mucho más fácil tener la vida que queremos, desde el punto de vista de que ya somos perfectos, nuestra alma viene a este mundo a realizar pruebas para que desde nuestra humanidad, alcancemos esta perfección que ya somos en esencia.

 

Nuestros padres, abuelos y demás ancestros, vivieron con miedo, que es lo opuesto al amor. Así, nos educaron de una manera en la que pretendían cuidarnos programándonos con ideas negativas como: “El trabajo es duro”. “No se puede todo en esta vida”, “Los hombres no lloran”, entre otros.

 

Pero ¿qué pasa si nos damos cuenta que nuestra mente es como una máquina que se puede re programar? Esa es la buena noticia: así como tenemos todo este cúmulo de información limitante, podemos cambiarla por pensamientos positivos. “Mi trabajo me hace feliz”, “Merezco lo que deseo”, “Puedo llorar y sigo siendo hombre”.

 

Seguramente has escuchado muchos “decretos”. Si te das cuenta, todos ellos tienen la misma fórmula: están en tiempo presente y siempre hablan de lo que sí quieres.

 

Lo que nos pasa constantemente, es que estamos conectados con lo que no deseamos. Por ejemplo: “No quiero equivocarme”. Ni nuestra mente ni el universo reconocen la palabra “no”, de modo que si la eliminas, estás pidiendo exactamente lo contrario de lo que deseas. Entonces, ¿cómo lo pondrías de manera positiva? Tal vez así “Soy asertivo”. Te aseguro que tu cuerpo manifiesta una sensación distinta cuando dices una y otra opción.

 

Esto es porque al ser seres espirituales, lo que resuena con nosotros es lo positivo.

 

El reto que te propongo es el siguiente: Durante 21 días, que es el tiempo en que se dice que se forma un hábito, cada vez que identifiques un pensamiento negativo o algo que no quieres, lo transformes por algo positivo. Si lo haces con conciencia se convertirá en algo tan natural en ti como respirar. Y si le agregas una emoción como alegría, por ejemplo, ese será el motor que te lleve a que lo que deseas, se manifieste mejor.

 

Si esta información ya la sabías y te la encuentras aquí nuevamente, es causalidad. Tal vez solamente necesitabas, como yo, que te lo recordaran.

Versión para imprimir Versión para imprimir | Mapa del sitio
® En Mi Mejor Version por Roberta Carriles Gibbon