La solución está en tus manos. Clase. El Universal. Jueves 12 de marzo 2015

“La verdad es que dentro de cada uno de nosotros reside el poder de desechar todas nuestras miserias y conocer paz completa y unidad- ser una creación bella y en perfecta armonía para verdaderamente conocerme (ayudarme) a mi mismo”. Mary Burmeister.

 

Jin Shin Jyutsu es un arte japonés conocido también como “El Arte de la Felicidad”. Durante siglos fue transmitido oralmente de generación en generación y fue en el siglo XX cuando el Maestro Jiro Murai dedicó su vida al estudio, ya casi olvidado, de este concepto.

 

En la década de los cuarenta Mary Burmeister fue invitada por él a estudiar y llevar este regalo de Japón a América. Así es como ahora lo conocemos, gracias a que ella fundó en Estados Unidos Jin Shin Jyutsu Inc., institución creada para el entrenamiento de instructores y la difusión mundial de este conocimiento. Su fundamento es que al lograr el autoconocimiento, despertemos nuestra conciencia y convirtamos los esfuerzos de vivir en un arte.

 

Contempla que en el cuerpo se encuentran veintiséis cerraduras energéticas por las cuales fluye la energía vital. Cuando se bloquean presentamos síntomas físicos y emocionales incómodos, lo que afecta el ritmo del circuito natural de las funciones de nuestro cuerpo. Cuando esto sucede, se baja lo que llaman “la batería”, por lo que hay que recargarla.

 

Las buenas noticias son que cada ser humano cuenta con los “cables” para restaurarla: nuestras propias manos y que es autoaplicable. Una forma sencilla de hacerlo es a través de los dedos de las manos. Las actitudes negativas son la causa de la manifestación de dolor físico y emocional y están directamente relacionadas con las funciones de los cada órgano.

 

La preocupación (dedo pulgar) con el estómago y bazo-páncreas. El miedo (índice) con los riñones y la vejiga. La cólera (medio) con el hígado y la vesícula). La tristeza (anular) con los pulmones y el intestino grueso y el sobre esfuerzo (meñique) con el corazón y el intestino delgado. Cada vez que reconozcas alguna de éstas, toma de manera suave el dedo correspondiente con la mano contraria. Inhala y exhala treinta y seis veces mientras sonríes. Poco a poco notarás que te relajas y que esa emoción desaparece. Inténtalo.

Para mantenerte en armonía sugiero que hagas esto diariamente con cada uno de los dedos de tus manos. Verás los resultados. Así que “manos a la obra”.

 

Nota: Es importante puntualizar que JSJ no intenta ser un sustituto de atención médica, es un apoyo.

 

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