La energía del dinero. Clase. El Universal. Jueves 18 de diciembre 2014

"El dinero siempre está ahí, sólo cambian los bolsillos”. Gertrude Stein.

 

Hablar de dinero es un tema delicado, tabú e incluso se considera de mala educación. Es algo que tengas en mayor o menor cantidad, parece que nunca es suficiente. El dinero mueve al mundo. Tenerlo nos hace sentir seguros y hasta poderosos. Pero si lo pensamos bien, se trata de papel impreso y que por sí mismo carece de valor.

 

Entonces ¿por qué es tan indispensable y vivimos para obtenerlo?

 

La respuesta la he encontrado a través de estudios energéticos y espirituales como la Kabbalah que nos dice que vivimos en el mundo físico, a lo que llaman el 1%, el 99% son mundos superiores, en donde se encuentra toda la sabiduría del Universo.

 

Al centrarnos en este nivel, estamos accediendo solamente a la parte “material” del dinero, al papel.  Sin embargo el dinero es una energía que va más allá de lo que percibimos. Es la manera en la que nos conectamos con esta energía la que nos hace ser libres o esclavos de él y nuestra percepción determina la forma en la que nos relacionamos con él.

 

No me malinterpreten, no pretendo hacer juicios de qué está bien o qué está mal.

 

Otras teorías afirman que la manera en la que vemos el dinero está relacionada con creencias limitantes que pueden ser familiares o propias. Ejemplos “El dinero corrompe”, “Si yo tuviera dinero haría esto y  aquello” .

 

Si piensas que es malo, por qué entonces tendrías que tenerlo. Nadie en su sano juicio querrá algo que le hace daño. O por el contrario, si crees que será la solución a todos tus problemas, te darás una gran desilusión.

 

Podemos conocer a personas que nos dicen que no necesariamente fueron más felices cuando tuvieron más ingresos y a otras que lo tienen, lo disfrutan y lo comparten.  La diferencia está en que el segundo grupo no le da tanta importancia, simplemente lo vive, es decir, su percepción es distinta.

 

Hay un cuento que alguna vez escuché y me quedó muy claro cómo funciona esta energía:

 

Un viajero llega a un pueblo y busca una posada para pasar la noche.  Hace su reservación con quinientos pesos y se va a dar una vuelta para conocer el lugar. El posadero utiliza ese mismo billete y va con el panadero a saldar una deuda que tenía con él. El panadero hace lo mismo y acude con el abarrotero y paga su deuda. Éste último regresa a la posada a pagar la “tanda” al dueño.

Finalmente se hace de noche y el viajero decide que ya no se quedará en el lugar, porque ya ha resuelto sus pendientes, así que vuelve a la posada, le explica al dueño y éste le devuelve su dinero. ¡El mismo billete con el que él había pagado inicialmente!

 

Esto ejemplifica que como toda energía, es importante que se mueva. Entre más procuremos hacerlo, más personas se verán beneficiadas en el camino. Ábrete a la abundancia y haz que se mueva.

 

Una vez me dieron un tip: las mujeres, poner una o dos monedas en nuestras bolsas y los hombres una o dos monedas en cada uno de sus sacos. Así cada vez que digas “Siempre tengo dinero en la bolsa”, esto será un hecho y estaremos conectándonos con la abundancia ya que lo que decimos es verdad.

 

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