Hoy es día de fiesta. Clase. El Universal. Jueves 30 de agosto 2018

“El tiempo que se disfruta es el verdadero tiempo vivido.” Jorge Bucay

 

Hoy es día de fiesta para mi. Pepina llegó hace dos años a vivir conmigo. Durante este tiempo le he dado las gracias por haberme escogido. Porque sí, fue ella quien me escogió.

 

Fue algo muy chistoso, yo llevaba meses queriendo adoptar una perrita y ese día di vueltas por horas sin encontrar un evento que supuestamente habría ese día y que nunca encontré. Finalmente, en mi frustración, se me ocurrió escribir en Facebook lo que me había sucedido y me sugirieron hablar a un refugio, el cual estaba precisamente a 3 cuadras de donde yo me encontraba. Cuando llegué supuestamente no tenían lo que yo estaba buscando: una perrita peludita y con todo y todo, decidí esperar a ser entrevistada.  Dos horas más. Algo me decía que me quedara. Finalmente abrieron la puerta y salieron varios. Ella estaba ahí y sinceramente era lo más feo que había visto en mi vida: flaca, con los ojos saltones, prógnata,  las orejitas comidas por las moscas y una mirada de tristeza muy profunda. No podía ni sostenerse en pie.

 

Pedí si me la podían prestar para cargarla mientras hacía el trámite, “solamente por no dejar”. Ella me olió el cuello, se acurrucó en mis brazos y empezó a gruñirle a quien se me acercara. En ese instante lo supe: era ella y no quise conocer a ninguna más. Esperé diez días para que se recuperara del maltrato que había sufrido y fue entonces cuando me la llevaron.

 

Poco a poco nos fuimos acoplando, estaba pavorecida, le daba miedo casi cualquier cosa. Yo le dediqué todo el tiempo: la observaba y me empecé a dar cuenta que los premios no le importaban, que lo que ella quería era apapacho y fue así, a punta de apapachos que la eduqué durante solamente un mes. Nadie daba crédito del cambio, ni los mismos entrenadores del parque. Cuando me preguntaban que cómo le había hecho, les decía: “solamente la observé y seguí lo que percibía que ella requería”.

 

He hablado en otras ocasiones de todo lo que me ha enseñado hoy quiero compartir una enseñanza más:  Pepina no tiene puntos de vista acerca de sí misma: ella no sabe si tiene los dientes chuecos, o las orejas a medias. Ella ES. Y lo más chistoso es que precisamente eso, que aparentemente eran sus defectos, o sus debilidades, son su mayor potencia. Es precisamente eso lo que más llama la atención y lo que más ternura nos da a todos. ¿Cuántas veces juzgamos a nuestros cuerpos cuando no son “perfectos” o no se ven como quisiéramos que fueran? ¿Y qué tal que precisamente en esa diferencia está algo que nos hace poderos@s y que por criticarlos no lo hemos reconocido?

 

Agradezco haber seguido mi saber aquel día en que nos encontramos.

Hoy es un día de fiesta para mi, porque para ella todos los días son días de fiesta.

 

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