Gratitud, fuente de abundancia. Clase. El Universal. Jueves 26 de febrero 2015

“Todo nuestro descontento por aquello de lo que carecemos procede de nuestra falta de gratitud por lo que tenemos”. Daniel Defoe.

 

Nuestro instinto natural tiende a ver lo malo en la mayoría de las cosas. Desde lo más superficial, hasta lo más profundo. Lo primero que nos viene a la mente es en lo que nos falta, lo que nos salió mal.

 

Si continuamos con estos pensamientos negativos durante el día, acumulamos estrés y tensión y eso nos irrita y nos hace vulnerables hacia cualquier situación. Y en la noche acabamos exhaustos, incluso con malestar físico y si continuamos así podríamos llegar a sentirnos deprimidos y perder completamente la perspectiva de la realidad.

 

En un mundo en el que la competencia es una constante, es común la creencia de que “el jardín del vecino es más verde que el nuestro”.

 

Creer esto nos impide darnos cuenta realmente de lo afortunados que somos. En el fondo sabemos que siempre habrá alguien que tenga más, que haga las cosas mejor, pero también existirá quien que se encuentre en una circunstancia menos favorecida que la nuestra.

 

Puede ser cierto que tengamos facturas por pagar y que trabajemos mucho y que nuestros hijos vayan mal en la escuela, pero eso no es impedimento para que podamos apreciar todo lo bueno que SÍ tenemos.

 

¿Qué podemos hacer?

 

Cada quien a nuestra manera, hagamos una pausa de cinco minutos y seamos conscientes de lo que sí hay. Desde la silla en la que nos sentamos, el café que bebemos, la cama en la que dormimos, la familia, los amigos… Hay tantas cosas por las que sentirnos satisfechos que podríamos hacer una lista interminable.

 

Un ejercicio que hice personalmente durante nueve meses y que recomiendo mucho es escribir todas las noches cinco cosas por las que te sientes agradecido.

 

Habrá días difíciles y tal vez te cueste más trabajo, entonces empieza por lo más sencillo y que das por un hecho: un lápiz para escribir, una cama, electricidad… y poco a poco te darás cuenta que el inventario cada vez será más largo y conforme pase el tiempo caerás en la cuenta de que vives en una total y completa abundancia.

 

Te invito a experimentar esta sensación y verás que la gratitud es la mejor medicina para el corazón.

 

Versión para imprimir Versión para imprimir | Mapa del sitio
® En Mi Mejor Version por Roberta Carriles Gibbon