El Universo eres tú. Clase. El Universal. Jueves 19 de abril 2018

“Hombre, conócete a ti mismo y conocerás al Universo y a sus dioses.” Anónimo

 

Constantemente escuchamos la frase “Pide al Universo”, como una forma de solicitar apoyo o contribución de algo mucho mayor que nosotros mismos. Sin embargo, debido a temas religiosos y culturales nos ponemos en un lugar en el que “se nos tiene que proveer” lo que pedimos, si somos buenos o como un premio o por merecimiento…

 

A veces se manifiesta tu petición y otras veces no o más bien crees que no porque en la mayor parte de los casos viene de maneras distintas a las que habías imaginado que vendrían.

 

¿Te has dado cuenta de que cuando sí se actualizan tus deseos se debe a que además de solicitar al Universo, haces una demanda a ti mismo de que pase lo que pase, tú vas a lograr “x”?

 

Esta es una manera muy poderosa, de hecho, creo que la más poderosa de todas, ya que estás volviéndote co-creador con el Universo. No solamente estás como un niño que le hace su carta a los Reyes Magos con la ilusión de despertarse y ver qué va a aparecer junto a su zapato, sino que te conviertes en esa energía en movimiento que mueve todo.

 

Y es que es muy chistoso ¿cuántas veces pides algo como quien pide trabajo con ganas de no encontrarlo? Y luego dices frases como “No se dio”, “no me tocaba” o “si todo se acomoda, entonces hago esto”… Y si no se manifiesta, tienes el pretexto perfecto, la justificación ideal de por qué no obtienes algo.

 

¿Ves la diferencia entre las dos posturas?  ¿Qué mentiras te cuentas a ti para decir que las cosas no te llegan cuando en realidad ni las querías?

 

¿Y si fueras honest@ contigo mism@ y reconocieras que mucho de lo que dices querer ni lo quieres? Tal vez porque ya te acostumbraste a tu zona de confort o porque no sabrías qué hacer si tu vida realmente cambiara.

 

Es como si dices estar deseando tener pareja, sin embargo cada prospecto que elige resulta que por alguna u otra razón se van o tienen otras prioridades antes que una relación. ¿Será que tal vez el/la que no quiere comprometerse eres tú? Y claro, resulta más conveniente decir que la otra persona no quiso o que la situación no se dio…

 

¿Qué tal que ese Universo al que tanto le pides fueras tú?

 

 

 

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