¿Cómo te vendes? Clase. El Universal. Jueves 4 de mayo 2017

“La realidad está ahí, lo que vale es la percepción”.

Diego Dillenberger

 

Tengo 28 años de experiencia en ventas y sé que hay dos aspectos fundamentales el cierre: 1) conocer a la perfección el producto o servicio que se presenta y 2) hacer un estudio previo del cliente potencial para saber si lo que se ofrece cubrirá sus necesidades.

 

Muchas personas se asustan con el simple hecho de escuchar el verbo “vender”. Y es una realidad que tod@s estamos haciéndolo en la vida cotidiana: El adolescente les vende a sus papás el mejor horario para llegar de la fiesta. En el proceso de ligue, los prospectos venden sus mejores cualidades para ser elegidos como pareja. Al solicitar un trabajo el/la candidat@ se muestra como la opción ideal para ser contratad@ por la empresa…

 

Ahora, en la práctica se dice que es mucho más fácil vender algo externo que venderse uno mismo. Y esto tiene que ver con los niveles de autoestima y el miedo al rechazo.

 

Por ejemplo: si vas a vender un coche y el cliente te dice que no le gusta, puedes entenderlo. Pero qué tal cuando están involucrados tus sentimientos y tu pareja potencial te dice que no le gusta determinado color de pelo ¡y es precisamente el que tú tienes! Aquí ya lo puedes sentir como un tema personal y sentirte herid@.

 

Sucede con frecuencia que ni siquiera sabemos quiénes somos, ni cuáles son nuestras cualidades, ni nuestros puntos fuertes y mucho menos sabemos a quiénes nos estamos dirigiendo. En relaciones amorosas esto crea confusión, impotencia y frustración para ambas partes.

 

“Vender hielo a los esquimales” es una falacia. No te lo van a comprar. Aunque tu hielo sea de la mejor calidad, con agua purificada y los mejores procesos de calidad. Y no significa que lo que tu producto sea malo. El problema es que no estás identificando a tu mercado potencial.

Deja de perder tu tiempo y vete a la playa.

 

Por otro lado, los mejores reclutadores de personal en una empresa, saben que un error importante en el proceso de selección es contratar a una persona que esté sobrecalificada para la vacante, ya que a corto o mediano plazo, el empleado se sentirá mal pues sabe sus capacidades están siendo desperdiciadas.

 

Entonces, ¿por qué aceptas puestos menores en tus relaciones personales? ¿Por qué insistes en iniciar una relación de pareja con alguien que de entrada no está apreciando todo tu potencial?

 

Tal vez porque seguramente quien no se conoce y no se valora eres tú mism@. Si lo hicieras, de entrada no ”presentarías tu CV” para un trabajo que no te corresponde.

 

Recuerda que la percepción que el otro tiene de ti va directamente relacionada con lo que tú estás mostrando. Si tú no te conoces y aprecias quién eres en realidad, lo que prevalecerá es lo que el otro opine de ti.

 

 

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